jueves, 10 de diciembre de 2015

Me presento


No, no soy yo.
Es mi bisabuela Laura. Pero según todos quienes me conocen y han visto el cuadro, nos parecemos mucho. Claro, yo no tengo los ojos verdes ni me veo tan elegante y además en general mi pelo es más chascón. Bastante más chascón. Pero es igual, oscurísimo y crespo, en contraste con piel muy blanca. Y mi cara es también redonda, con la misma nariz y boca y ojos con apariencia de sueño.
Este tesoro, desde siempre mi favorito (y secretamente anhelado), me llegó en condiciones malitas hace un par de semanas. De hecho, eran suficientemente malas como para que hubiera un nuevo accidente (lo colgué y PAFFF se vino al suelo un rato después, separándose la tela del marco ya bien venido a menos) y así me fue inevitable y -es más-, urgente, mandarlo a restaurar.
A propósito de que Maco me encontró parecida a una linda dama de épocas pasadas encarnada por una actriz brasileña (el ojito de mi amiga, que sólo me ha visto en las esquivas fotos de su servidora que hay en este sitio), aprovecho de mostrar una foto del mencionado retrato, fechado en 1888 y pintado por un autor misterioso cuya identidad espero poder develar tras ir al Museo de Bellas Artes y la Escuela de Arte de mi universidad con una fotografía de la firma. Por cierto que si hay un entendido en pintura chilena del siglo 19 entre mis lectores, puede ponerse en contacto conmigo vía un comentario a este post o un e-mail a floblogger@gmail.com.
Ya ves, Maco, efectivamente hay un parecido notable. Te felicito.

No hay comentarios: