martes, 8 de marzo de 2011

Ya, córtenla

¿Qué tanto tenemos para celebrar hoy? ¿Que todavía no se nos paga lo mismo que a un hombre aun cuando hagamos la misma pega? ¿Que el hecho de tener hijos nos hace perder valor de mercado, como si ello equivaliera a ser más tontas? ¿Que algunas nos enfrentamos al ingrato e injusto dilema de tener hijos o tener una carrera profesional con el mismo despegue que la de nuestros colegas del otro género?
Y el resto de los días del año, díganme, ¿no vale que seamos multi tasking como nunca un hombre podría serlo? ¿No dicen nada las secuelas físicas de los embarazos y las lactancias? ¿Tiene cero peso el hecho de que nadie sino nosotras puede parir y amamantar?
Podríamos celebrar que podemos votar, que podemos estudiar cualquier carrera en la universidad, que podemos repartirnos las tareas domésticas, el cuidado de los hijos e incluso la atención de éstos cuando se enferman y tienen menos de un año de edad. Podríamos celebrar que por fin se tomó en cuenta que la lactancia dura más de 84 días corridos. Y varias otras similares. Pero nadie apoyaría esa moción, porque todos esos avances se hicieron en diferentes días del año y porque ya todas tenemos incorporados esos aspectos de la vida. Ya no son causa de celebración. Ahora son parte de las cosas “obvias”, “lógicas”, “el mínimo”. Nos sentiríamos tontas, incluso insultadas si de todas esas cosas se hiciera fiesta. Si no somos tontas, nosotras.
¿Qué estamos celebrando, entonces? ¿Por qué hoy y no todos los días? Y si es todos los días, ¿no requeriríamos trato especial siempre? ¿Es eso lo que queremos, trato especial? ¿Por ser la otra mitad del mundo? No es razón atendible, ésa. De ser así, tendríamos que celebrar el “Día del Hombre”, o el “Día de la Piedra”, ya que hay tantas. No queremos ser especiales ni distintas; queremos ser NOSOTRAS. Todos los días, ni más ni menos.
Entonces córtenla de destinar un día del año para marcar la diferencia. Déjense ya de dispararse en el pie. Hágannos a todas un favor y péguense el palmotazo en la espalda todos los días, pero sin tanto bombo. Porque somos personas como los demás, NI MÁS NI MENOS.

2 comentarios:

Scarlet dijo...

lo de contarle a personas conocidas efectivamente es un error!! yo tb lo cometí y lo lamento tanto..
ojalá tuviera ese aparatito de los men in black que le prendian una luz delante de la cara y hacía que olvidaran todo...
les haría olvidar el blog a tanta gente y así sería tanto más peladora!

no te vai :(

Irantzu dijo...

En el fondo se ha desvirtuado, pero se conmemoraba la muerte de unas obreras organizadas de no sé bien dónde (lo lei y lo olvidé, mal)... De ahí ha derivado en que las minas crean que es el día de irse a celebrar de shopping o de que les regalen chocolates y flores... nada que ver.
Yo igual soy contraria a estos "días de..." en todo caso.