lunes, 13 de diciembre de 2010

Síndrome de fin de año

Y yo que creía que este año no me iba a pasar, what with all the therapy and medication, pero heme aquí odiando al mundo porque no me da tregua entre presentaciones de cierre de año escolar y pre escolar, reuniones de apoderados, compra de regalos, planeación de veraneo, organización de festejos varios, encontrones con parientes por esto último, etc.
Cada uno lidia con su propia realidad nomás y yo voy a decir sin tapujos que me pone bastante nerviosa pensar que en una quincena más estaré sola con los niños porque la nana se va de vacaciones. Lo bueno en comparación al año pasado es que ya son todos más grandes y por lo tanto más manejables (en el sentido de que no tengo que andar corriendo detrás de ninguno para asegurarme de que no meta los dedos en el enchufe o se coma la tierra de las plantas o se lance de cabeza por las escaleras). Lo malo es que hay una que ya es suficientemente grande como para aburrirse en el summer school matinal del jardín infantil. Lo bueno es que tenemos una excelente escuela de natación a tiro de piedra desde la casa.
Pero no ayuda que las vacaciones que teníamos previstas no resultaron, porque quienes irían con nosotros anunciaron cambio de planes. Siendo entonces sólo nosotros dos con los niños, la idea de irnos de camping por poco más de una semana es una locura que sólo puede terminar en suicidio colectivo. A las pailas los asados multitudinarios al atardecer, a las pailas los niños más grandes que nos harían babysitting mientras nosotros andábamos en kayak por el lago, a las pailas los paseos en grupo y el campamento gitano. Así las cosas, lo que prometía ser un verano de aventura y bajo presupuesto, repentinamente se vislumbra como el eterno arriendo de casa en alguna playa. Yo feliz que fuera el mismo departamento en Viña del Mar del año pasado. Habrá que ver. Igual tenía muchas ganas de volver al sur y de conocer rincones nuevos y de que los niños estuvieran en contacto constante con la naturaleza, pero entre nos no me da el cuero para cuidarlos en un entorno un tanto incontrolable y donde todo panorama dependa de nuestra creatividad y supervisión no asistida. Sí, soy un poco malcriada y flojita. So call social services on me.
En lo inmediato lo que menos me ayuda es que tengo que preparar todo para la Navidad familiar en mi casa. Toda mi vida pagábamos una cuota y la banquetera de la familia preparaba una fastuosa fiesta en su bella casa y todos lo pasábamos bomba. Pero yo no soy banquetera y la idea de pagar una cuota le suena ofensiva a mi familia política y pedirles que aporten la mercadería cuando lleguen nunca resulta porque siempre pasa que el que traía el aperitivo es el último en llegar. Luego está la inflexibilidad de algunos de los míos, que no traerán el aperitivo porque a ellos les gusta traer el postre y buéh...se capta la idea. Estoy empezando a aceptar el hecho de que me tendré que rajar con todos los gastos y todos los preparativos.
¡Ah, qué nostalgia de mi simple niñez! En que mi hermana y yo nos levantábamos temprano todos los días para ir de aventuras por el barrio con las amigas. En que mi mamá nos probaba vestidos bonitos para la fiesta de Navidad; en que se iban acumulando los regalos en torno al pesebre y en que las noches eran para envolver nuevos paquetitos a los que se adosaba una tarjetita en la cinta y acaso un viejito pascuero de chocolate, que invariablemente no llegaba al día mismo de la celebración. En que veíamos "La Novicia Rebelde" en las noches, con más comerciales que película y, si no, el Cascanueces. En que la emoción más fuerte era la expectación y la ansiedad era sólo porque el día de ir donde las primas y encontrarse ahí con toda la familia no parecía llegar nunca.

1 comentario:

Fer dijo...

Que fome lo de las vacaciones, quizas se pueden arrendar algo cerca de mi casa y para unos días y que toque fin de semana y nos turnamos para arrendar los Kayac que salen de la playita aquí al lado! Si quieren hacer camping por ahi aperramos!! En febrero tendría que ser hay menos pega tu sabes donde!