viernes, 19 de noviembre de 2010

Rico tu té

Ayer en la tarde terminé molida de mi tanda de ejercicios. Me dolía todo porque al profe sádico le dio con que hiciéramos abdominales y había un viento heladísimo que empeoró bastante mi dolor de garganta. Por eso, en llegando a la casa les di las buenas noches a las personitas, me bañé y comí y me quedé leyendo Facebook. Después armé la alarma y me acosté, aunque con cero sueño porque estaba sola; Marido se fue de viaje.
Estaba acostada con una leve sensación de alerta. De repente sentí llorar a la perrita y, aunque era despacio y si hubiera habido alguien se habría largado a ladrar, la miré a través de una ventana cerrada y la vi inquieta en su pequeño patio nocturno. Iba de regreso a mi pieza cuando empezó a sonar la alarma. ¡El sistema decía que se había activado en la zona de ventanas del segundo piso! Raro, porque no se puede acceder a esa zona sin activar los sensores del exterior en el primer piso. Pero igual esperé a que llegara el guardia y revisara todo el jardín, conmigo parada al lado en pijama y a pata pelada. Nada. Cuento corto, volví a armar la alarma, volvió a activarse y, luego de repetirse las llamadas de la compañía, el timbrazo del guardia y todo mi stress, la programé de otra manera y me encomendé a que el ladrón volador no volviera. Pero me desvelé, así que me quedé en pie como una hora más, escuchando las respiraciones pausadas y tranquilas de los peques y cualquier movimiento de la perrita, que no volvió a llorar ni nada. A la larga me dormí, pero me dolía tanto la garganta y estaba tan congestionada que no descansé mucho. Hoy me tocó toda la rutina de despertar, levantar y alimentar a la prole sola. No voy a decir que fui la madre más amorosa de la Tierra porque no sólo estaba trasnochada, sino que la garganta la siento como si me hubiera tragado un gato vivo y tengo una voz de utratumba como si me hubiera fumado un cartón entero de cigarros (ya querría).
No sé por qué la perrita se puso a llorar y estaba asustada. No sé por qué se activan los sensores del segundo piso. No sé por qué esto me pasa LA noche que estoy sola. Pero el mal sueño esta vez me tocó a mí.

6 comentarios:

María José dijo...

Pucha Flo que susto, qué mala suerte justo anoche. No habrá sido un pájaro?? un murciélago quizá?

Anoche Guatón igual ladró, y generalmente en la noche no ladra.

Tómate hartas sopitas y agüitas calientes apra la garganta, o algún remedio, que incómodo estar sí.

Podrías llamar al servicio técnico de la alarma también.

Cariños.

Marce dijo...

Pucha Flo, qué lata. Pero te lo digo de adentro. Una de las peores sensaciones asociadas a la maternidá es tener que atender a otros cuando uno se siente mal. Ojalá se te pase el dolor de garganta.
Qué nervios lo de anoche, Murphy suele operar en estas cosas o será que una con su nerviosmo "llama" a estos fenómenos?? Por buscarle una explicación, digo yo.
Ojalá marido arribe pronto y puedas descansar.

Flo dijo...

Gracias por los mensajes de apoyo chicas, por suerte mi marido vuelve hoy, por mientras a puro descansar...

A dijo...

Cuidate mucho...

PauS dijo...

Flo, te tenía un poco abandonada pero llegué para ponerme al día. No sé si leerás los post antiguos, como para comentar en retroactivo... Igual me habría gustado encontrarte en circunstancias más felices, va mi solidaridad desde el fondo de mi naturaleza paranoica que me habría matado del susto si hubiera estado en tu lugar. Parece que la maternidad incluye entereza, entre varias otras cosas.
Cariños, ánimo y que te mejores pronto!

Flo dijo...

Pau, yo también abandoné un poco el mundo blog, ya volveré, pero gracias por tu mensaje, ya las cosas marchan mejor aunque sigo enferma!!
Cariños