jueves, 11 de febrero de 2010

Grandes negocios - Editado

Ayer fui a comprar un regalo de matrimonio para una amiga mía a Falabella. Ya iba medio a contrapelo porque me carga que me pidan todos mis datos (mail, teléfono celular) sólo para que posteriormente puedan invadir mi privacidad con ofertas y promociones, pero como mi amiga vive lejos esta vez accedí.
Cuando fui a la caja, el vendedor me dijo que había un recargo de casi $ 2.000.- por concepto de despacho. Me extrañó, ya que decía explícitamente en la lista que el despacho era "centralizado", es decir que los regalos quedan retenidos en la tienda y los novios ven después si se los llevan o los cambian por otras cosas o los canjean, qué sé yo. Se lo hice ver al vendedor y él me dijo que cuando el despacho no es centralizado (llevan los regalos a la dirección que los novios den), ¡cobran el doble! En caso que los regalos sean cambiados, esa diferencia que los amigos y parientes pagamos obligados, se la entregan a los novios. O eso dicen en la tienda, al menos.
Ahora, yo entiendo que enviar cosas a domicilio no es gratis. Pero me parece un abuso que la tienda cobre lo mismo por cada regalo, por chico que sea, si al final de varios regalos pueden hacer uno solo grande cuyo costo de despacho equivalga a...una unidad. Todos los que regalamos vía la lista de novios nos convertimos entonces en una fundación que le regala dinero a los novios (hasta donde sabemos, porque bien puede ser que la tienda no les diga esto a ellos y se embolse los $ 2.000 por regalo). Por lo demás, en general los novios se demoran un par de meses en decidir qué hacer con los regalos y no hay que pensar mucho para saber que durante ese tiempo la tienda hizo zumbar esa platita en diversas inversiones. Un reembolso en caso de cambio no me vendría mal. Puede ser descortés, pero en todo caso no lo es más que esa tarjeta rasca impresa en serie que me llegará en dos meses más, diciendo que Fulanita y Zutanito agradecen mucho mi regalo.
Para poner la guinda a la torta, cuando quise pagar me rechazaron tanto la tarjeta de crédito como la de débito, por "problemas con el sistema". Después de pasar por varias cajas a ver si alguna resultaba, tuve que ir a sacar dinero al cajero automático. Cuando me acerqué otra vez a la caja, me preguntaron si quería cancelar con CMR Falabella. Les recordé que cómo, si el sistema no funcionaba. Ah, pero el de crédito de ellos sí que funcionaba. Era que no.
Chanchullos como éste me recuerdan esa campaña maliciosa y engañosa que tienen los supermercados y las cadenas de farmacias (que ya nos han metido el dedo en la boca como han querido), en que uno dona algunos pesos de su vuelto creyendo que esos pesos junto a los de los otros clientes irán a la Fundación Las Rosas, el Hogar de Cristo y otros. Vil engaño: es bueno ir sabiendo que, aunque la ayuda sí llega a las fundaciones, todo lo que la empresa recauda lo resta de su impuesto a pagar, gracias a la ley de donaciones corporativas. Con ello aumentan las ganancias para los accionistas. No sólo eso; las donaciones a las fundaciones NO SE HACEN EN DINERO. Se hacen en su equivalente monetario en especies de las que la tienda no ha logrado deshacerse. Así, el Hogar de Cristo recibe de D&S, Cencosud, Farmacias Ahumada y similares, cajas de colonia, cosméticos y otros con baja rotación. Claro, porque lo que los niños y ancianos que atiende el Hogar de Cristo necesitan es esmalte de uñas y kilos de maicena.

P.S.: Me informé mejor y lo de las especies es cierto, aunque también está la modalidad en que la empresa se compra los víveres a sí misma con el dinero recaudado de todos nosotros, a precio de mercado, para entregarlos a las fundaciones. Rascas indecentes de mierda. Para mayor información, en Facebook hay una página que se llama "No dones tu peso en supermercados, sin haber leído esto antes".

5 comentarios:

María José dijo...

Toda la razón, es una sinvergüenzura!!! (oi que me costó escribir esa palabraaaa).

Creo eso sí que la culpa no es total y únicamente de las empresas. Falta legislación al respecto! está bien si el súper quiere donar todos los yogurts a punte de vencer o lo que se le ocurra, pero está mal que los autocompren con nuestros vueltos.

Mucho tiempo dejé de donar el vuelto, pero ahora va para los bomberos y me da no sé qué. Pero no sabía que era en mercadería, voy a averiguar.


Buen post.

Flo dijo...

Por cierto que uno puede donar lo que quiera, pero me parece mal que estos gallos se llenen la boca diciendo que ayudan y resulta que en realidad lo hacen por su propio beneficio. Respecto de comida a punto de vencer, creo que no se puede, porque hay leyes de sanidad al respecto. Eso en general SE BOTA. Pero dime dónde está el trato digno hacia los pobres si estos gallos, que generan unas utilidades increíbles y se golpean el pecho en misa el domingo, les entregan mercadería que nadie más quiso. Y comprada ni siquiera al por mayor, sino que a precio de mercado. Es bastante más grave.
No tengo idea de lo de los bomberos. En todo caso cualquier donación que hagan, la restan primero de su impuesto a pagar. Igual hay chanchada.
Saludos y corre la voz!

Anónimo dijo...

Eso de los vueltos causó revuelo el año pasado porque salió en la revista Reportajes de la Tercera me parece. Ahí yo supe del grupo en facebook...
Yo dono mi vuelto (o sea, los pesitos sobrantes, pa q andamos con cosas, jamás "el vaso de leche por $100" porque creo que deben sumar bastante con toda la gente que pasa por caja todos los días y no soy más papista que el Papa), la cosa es que lo dono porque sea como sea la donación, los que la reciben SABEN que es así, hay un acuerdo... el supermercado dijo "nosotros pedimos donaciones y con esa plata les damos a ustedes tal y tal y tal producto", y si el Hogar de Cristo u otra obra ha aceptado, es proque les sirve...
Igual mañana de puro hincha creo que voy a preguntarle a la cajera "la donación ustedes la dan en plata o cómo?"... por hinchar... XD
Sobre los matrimonios por Fallabela o París o Ripley... me cargan TODOS... Si me casara (nunca digas nunca, jaja) no se me ocurriría jamás hacerlo así... sentiría que ofendo a cada uno de mis invitados y que más que una invitación gratuita a disfrutar mi celebración, sería como estar cobrándoles... proque eso de que vayan y elijan lo que les gustó y el resto lo cambien por otra cosa o por puntos para viajar me parece úuuultimo... sería mejor que pudieran en el parte (como lo pone alguna gente, efectivamente): "nuestra cuenta corriente es 84746742438" y punto... pidan plata mejor! Yo no pediré nada, lo juro, que me regalen lo que quieran, pero nada para la cocina (para que no lleguen mil jugueras ni maquinas de café, jaja)... aunque confieso que si pudiera, haría lista de novios con Casa & Ideas, pero no armaría yo la lista si no que sería abierta porque tooodoooo de ahí me gusta! La idea sería que se anotaran los invitados sólo para que no se repitieran los regalos, pero me daría igual si me regalaran una lámpara o una libretita... XD

Flo dijo...

Dharma, yo también veo el beneficio final para las fundaciones, que con esta modalidad no necesitan contratar recaudadores ni que los socios paguen cuotas altísimas ya que un pesito más un pesito...
Pero el problema no es sólo ése, como le comenté también a Maco. El problema es que nosotros estamos ayudando a que unos pocos se enriquezcan y otros se hagan más pobres. Eso porque la empresa disminuye su pago de impuestos al hacer "donaciones" (que en realidad las estamos haciendo los clientes; no ellos) y esa misma disminución de impuestos que podría ir a educación o salud pública, va a los bolsillos de los accionistas que son los mismos pocos de siempre.
Por eso es que yo he decidido no donar nada. Si lo hago, será directamente, sin intermediarios.

María José dijo...

Cuando yo estaba en la U. nos donaban yogurts (o como sea el plural) para los trabajos voluntarios, y de verdad que había que tomárselos casi llegando al lugar para que no vencieran. Calculo que la donación era unos 4 días antes de la fecha de caducidad.

No po, trato digno, en ninguna parte de la donación.