Hoy los niños iban a almorzar donde mi suegra y
-->♥ y yo íbamos a almorzar juntos en algún lugar rico. Así yo aprovechaba de cambiar de aire un rato sin sentirme culpable de haber dejado a la nana a cargo de toda la prole y de pasadita mi suegra quedaba feliz, aunque no entiendo cómo si los dos niños juntos pueden ser dinamita y además le dejan la oficina patas para arriba. Pero allá ella: si me lo ofrece e insiste a pesar de que le explicito las posibles consecuencias, yo nada más puedo hacer, ¿verdad?Todo bien hasta que me bajaron mis aires de mártir y cambié los planes: llevé suficiente comida para que comiéramos todos con mi suegra. Así nos ahorrábamos plata, -->♥ alcanzaba a comer más tranquilo y aprovechaba de ver a los niños (y ellos a él) y a su mamá.Como era de esperarse, los niños se portaron pésimo porque estábamos nosotros y al final ni me distraje ni descansé ni nada. Además los hice caminar ene porque hoy mi suegra no tenía estacionamientos disponibles así que tuve que dejar el auto a varias cuadras de distancia y pagar hasta las ganas. A todo ello súmese la culpa de no ver a mi Chiqui en todo el día (salí también en la mañana a trámites con final más feliz).
Soy tan tonta. Originalmente mi cita con
-->♥ era ayer, para lo cual él había organizado que los niños almorzaran con mi cuñada. Ya me complicaba un poco tener que ir a buscarlos temprano porque ella tenía hora al médico, pero no contaba con que además -->♥ iba a cancelar los planes por exceso de trabajo. Así que me quedé sin pan ni pedazo. Y hoy yo misma saboteé el prospecto de sacar provecho de la buena voluntad de mi familia política.Después de almuerzo, eso sí, dejé a los niños en la oficina un rato y partí a buscar unos papeles de una plata que nos tienen que devolver de la isapre. Leí a la rápida la primera hoja que me entregaron y decía “…adjuntamos cheque por $xxx.-…” y paré de leer y llamé llena de felicidad a
-->♥ y empecé a pensar en qué podía gastar tanta plata. Llegando a la casa y leyendo más en detalle, sin embargo, la felicidad se esfumó porque no había tal cheque; la carta era una fotocopia de un memorando interno que le llegaba todos los meses a algún fulano. Resulta que lo que nos llegará a nosotros es menos de la mitad, aunque si hago memoria no me cuadra que el monto sea tan bajo. En fin, tengo que dilucidar este misterio porque toda platita ayuda.Pero fue rico sentirse millonaria un rato, aunque tengo que decirlo: la mayoría del tiempo mi pensamiento fue meter esa plata a mi APV o invertirla para el día en que queramos cambiar el auto o debamos arreglar algo de la casa. Me paso un poco de austera, sin falsa modestia. Si ni siquiera respeto los planes románticos con mi marido con tal de ahorrarnos unas monedas.
Y este blog se fue al diablo.
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