Qué simpático estuvo el apagón de anoche, ¿no?
Claro, porque como no estábamos ya suficientemente nerviosos desde el terremoto y sus interminables réplicas, ahora millones de chilenos desde Tal Tal hasta Chiloé teníamos que quedar a oscuras.
No sé los demás, pero yo me declaro desde este momento oficialmente con los nervios destrozados. Es que ya no sé de dónde seguir sacando energía y compostura, la verdad: cada crujido es sospechoso, cada ruido me sobresalta, anoche casi me dio un infarto cuando volvió la luz y sonó el citófono (así pasa cada vez y no sé por qué). Ante mis niños, al menos, lo que me sigue inspirando es el recuerdo de mi propia madre confortándonos en momentos difíciles. Supongo que a ella no le eran indiferentes los sucesos, pero siempre tuvo la voz calmada y la palabra serena que nos ayudaban a dormirnos tranquilos.
Hoy fue el primer día de clases de cierta persona (por fin). Estaba, como puede comprenderse, feliz y con todas las pilas cargadas. Ello, por supuesto, hasta que se fue la luz y ahí la euforia dio paso a la cuasi histeria. Para que se calmara le di las gotitas de Bach que mi terapeuta le mandó de regalo. Reconozco que le di un poco más que la dosis habitual, pero a cambio ella y todos nosotros recibimos el regalo de su pronto sueño.
Así las cosas, entonces. Mi amiga C, que trabaja en un piso 18, dice que ya vislumbra la ruma de licencias por stress que taparán su escritorio. Mi "socio" me confirma que el IMACEC correspondiente a estas semanas será como el poto. Y era que no, si estamos todos en un estado de tensión ya casi intolerable. Yo, por mi parte, tengo que hacer una confesión: anoche dormí con ropa. Otra vez. Y hoy siento el tamborileo en el oído producto de la presión alta y el insomnio.
Yo creo que tenemos que recolectar firmas para la siguiente carta:
¿Quién se une?
Claro, porque como no estábamos ya suficientemente nerviosos desde el terremoto y sus interminables réplicas, ahora millones de chilenos desde Tal Tal hasta Chiloé teníamos que quedar a oscuras.
No sé los demás, pero yo me declaro desde este momento oficialmente con los nervios destrozados. Es que ya no sé de dónde seguir sacando energía y compostura, la verdad: cada crujido es sospechoso, cada ruido me sobresalta, anoche casi me dio un infarto cuando volvió la luz y sonó el citófono (así pasa cada vez y no sé por qué). Ante mis niños, al menos, lo que me sigue inspirando es el recuerdo de mi propia madre confortándonos en momentos difíciles. Supongo que a ella no le eran indiferentes los sucesos, pero siempre tuvo la voz calmada y la palabra serena que nos ayudaban a dormirnos tranquilos.
Hoy fue el primer día de clases de cierta persona (por fin). Estaba, como puede comprenderse, feliz y con todas las pilas cargadas. Ello, por supuesto, hasta que se fue la luz y ahí la euforia dio paso a la cuasi histeria. Para que se calmara le di las gotitas de Bach que mi terapeuta le mandó de regalo. Reconozco que le di un poco más que la dosis habitual, pero a cambio ella y todos nosotros recibimos el regalo de su pronto sueño.
Así las cosas, entonces. Mi amiga C, que trabaja en un piso 18, dice que ya vislumbra la ruma de licencias por stress que taparán su escritorio. Mi "socio" me confirma que el IMACEC correspondiente a estas semanas será como el poto. Y era que no, si estamos todos en un estado de tensión ya casi intolerable. Yo, por mi parte, tengo que hacer una confesión: anoche dormí con ropa. Otra vez. Y hoy siento el tamborileo en el oído producto de la presión alta y el insomnio.
Yo creo que tenemos que recolectar firmas para la siguiente carta:
Querida Tierra:
Por favor deja de moverte.
Gracias.
Atte.,
Todos los Chilenos
¿Quién se une?
6 comentarios:
Yo igual firmo Flo!!
A mi me tiene un poco aburrida esto que el miedo sea tan contagioso... Ayer estaba en la casa de unos amigos de M. cuando se cortó la luz, no sentimos miedo, pero una niñita se puso a llorar con tragedia... Y claro, todos nos fuimos poniendo más y más nerviosos. También el otro día, en un cumpleaños, a alguien se le cayó y quebró un vaso (una cosa relativamente normal) y la reacción de todos fue de miedo, de malos recuerdos. Es una lata.
Demasiado emocionante el primer día!! Me muero de la curiosidad :)
Cariños
Yooooooooooooo!
Yooo te apoyo, aunque en realidad tengo el corazón dividido entre pedir que no haya más réplicas (cosa que sé que no va a pasar) o pedir que si la GRAN réplica va a venir, que sea de noche otra vez y no de día cuando la gente está más dispersa. Tengo ganas de que venga YA (o sea, esta noche) y salir del trámite luego.
Aunque suene raro o contradictorio, yo miedo no tengo, y los nervios muy bien gracias, duermo como angelito, y las réplicas no me hacen levantarme. Me pongo 2 pares de calcetines gruesos pro si toca salir arrancando para no enfriarme, y a Martín lo acuesto bien abrigado (sus buenas medias sexies), pero en pijama.
El corte de luz no me dio susto tampoco, aunque me preocupé al principio porque empecé a escuchar en la radio que no había luz en Concepción... en Talca... en Santiago... lo encontraba muy extraño!!! Pero mis amigos me dijeron que eso había pasado antes así que ya poh, resignación y a acostarse temprano no más.
Sí, yo, la que se iba a quedar toda la semana en el colegio. Ya ves que ni eso hice.
Es más, ayer fui al mall, al tercer piso, y aunque andaba ahogada adentro (todo el mundo andaba nervioso) hice lo que tenía que hacer (cambiar zapatos de colegio y pantalón ídem), aproveché de comprarle ropa a Martín que ya no tiene nada y pagué unas cuotas que debía y chaaaooo, no voy más! Hasta varios meses más... y sin Martín, obvio.
Como digo yo, no es miedo, es precaución.
¿Qué tal el primer día de tu peque al final? El nuestro bien, aunque me falta el reporte final, cuando lo retire en un ratito más.
Ánimo! Ya pasará todo esto, tiempo al tiempo.
Bien el primer día de clases!!!
La única que está en ruinas soy yo, porque no consigo dormir de corrido y me sigo despertando a las 3:30 am.
Saludos
Que bueno que le fue bien a Pollito en el colegio!
Y sí dormir mal es lo peor, aca nos despertamos xq Picolina sueña con llanto y uno igual anda con la oreja parada, las ojeras de lujo!
Flo, relajate, la preocupación y los nervios no ayudan a la salud y los sucesos igual no los vas a poder cambiar.
Yo ando feliz por la vida....esto ya se va a acabar, las réplicas no son tan fuertes y no serán más fuertes que el terremoto mismo. (es más, yo no las siento, eso que duermo en un segundo piso, será que estoy demasiado cansada???)Ya va a pasar. Hay un ambiente de histeria colectiva y lo entiendo super bien después de todo lo que ha pasado, pero insito, no ayuda.
Ánimo.
Publicar un comentario