martes, 23 de marzo de 2010

El problema de los cumpleaños infantiles


Este viernes, mi hija (flamante alumna de PreKinder) tiene un cumpleaños en casa de una compañerita de curso. Como la invitación venía en la libreta de comunicaciones y no he conocido a ninguna mamá aún, deduzco que está todo el curso invitado. O sea, 31 niñit@s.
Lo cual, lejos de ponerme contenta, me aterra por varias razones. En primer lugar, no conozco a los padres de esta niñita por lo que no puedo decir que les tengo confianza: ¿serán capaces de estar al cuidado de 31 personitas de 4 años? En segundo lugar, no sé si su casa presentará algún peligro más o menos obvio (ventanas abiertas en el segundo piso, piscina sin reja, perro). Tercero, mi hija se quedará sin nadie conocido ni figura de autoridad alguna, en un lugar que tampoco conoce, durante tres horas.
Puedo sonar muy aprensiva, pero qué le vamos a hacer: he oído historias de niños que se han matado en cumpleaños de amigos (en particular el hijo de un conocido montañista que se trepó por un palo de la terraza, se soltó y se partió la cabeza al caer). Por otro lado, jamás he dejado sola a mi hija en un lugar donde ni ella ni yo conocemos a nadie o donde no tengo la seguridad de que haya alguien capacitado para lidiar con niños y que sepa primeros auxilios. ¿A quién va a recurrir ella si se siente incómoda, si quiere ir al baño? Está claro que va a tener que aprender a lidiar con estas situaciones, pero creo que quizás sería mejor exponerla a ellas de modo gradual.
Si fuera un play date (unos pocos niños) estaría algo más tranquila, pero resulta que esta gente no sólo estará a cargo de una multitud de niñit@s, sino que además de la comida, bebidas, juegos, fotos, regalos, vida social con otros adultos, etc. La atención que puedan prestarle a alguien que se aleje del grupo es casi nula. Eso sin considerar la tendencia natural a centrar su interés en su propia hija y no en la de alguien que no conocen.
Mi marido me dice que vea manera de quedarme, pero no me parece que esté dentro de las posibilidades: la invitación no dice nada al respecto y además si todas las mamás tienen la misma idea, ¡habría 70 personas en la casa! A mí se me había ocurrido dejar mi número de celular para que me llamen de inmediato si sucede algo. La lata es que viven lejísimos de nuestra casa, por lo que estaría obligada a quedarme en la vecindad metida en el auto leyendo un libro, por ejemplo. Lo que, en mi manera de ver las cosas, sólo aumenta el costo del famoso evento porque por mientras además dejo varados con la nana a los otros niños. No “varados”, pero me siento culpable de que una actividad de mi hija donde ni siquiera estaré con ella, me aleje de los otros. Se me ocurrió partir con todos y quedarnos en una plaza cercana, pero en estos barrios nuevos donde le gusta irse a la gente no hay plazas (chequeado en Mapcity). Son puras comunidades cerradas y no voy a hacer el loco con el familión a cuestas como si fuéramos gitanos.
Ah, qué nostalgia de los tiempos del jardín, en que podía celebrar a los niños con todos sus amigos in situ y no tenía que despejar la casa de posibles peligros para recibir a nadie ni cuidar a nadie porque las tías estaban ahí. Sí me complicaba el cerro de regalos (algunos no muy apropiados, como las Barbies o los maquillajes), la creciente reticencia de los niños a tomar jugo versus Coca Cola y preparar las sorpresas, pero todo eso es pelo de la cola en comparación al monstruo de vida social que se me viene encima.
¿Qué hago? ¿La alieno de la vida social y no la dejo ir? ¿Hago de tripas corazón y hope for the best? ¿Me hago la pesada y me quedo con ella?

7 comentarios:

Kuky Haindl dijo...

complicado...pero yo trataría de contactar a la mamá anfitriona, y que me dejara claros esos aspectos tan importantes (seguridad del lugar, adultos a cargo, etc.) Concuerdo con tu marido que lo mejor (de hecho, hasta me parece obvio) sería quedarse, no sé si toodas las mamás, pero sí un grupo ( a lo mejor las mismas delegadas de curso, por ejemplo).
Animo! espero que todo se solucione bien y tu niña lo pase bien, sin problemas. En todo caso, tienes toda la razón de preocuparte, no creo que sea muy aprensiva tu actitud, sino prudente.

María José dijo...

Flo, me leo, te prometo que me leo hace 3 años. Tal cual.

Mira, puede que como nosotros vivimos en un pueblo chico, la cosa sea más exagerada... pero la realidad es que los cmpleaños de cabros chicos SON CON LOS PAPÁS!!! (y me atrevo decir que no te pone feliz esta noticia jajaja).


No eres ni pesada, ni patuda, ni nada por quedarte. Te aseguro que la anfitriona tiene consideradas más de 31 personas, y que para ella es más cómodo incluso que cada mamá se haga cargo de su guagua. Porque en prekinder todavía son unas guaguas y hay que estar encima, ES ASÍ.

En Conti, son verdaderos eventos los cumpleaños... con asado y tragos para los papás, además de lo típico para los niños. Ahora que lo pienso me da risa, pero es así.
Y en el caso de los papás que por fuerza mayor no pueden acompañar a sus hijos, va la nana. Si la misma anfitriona no puede estar (raro, pero pasa) hay asistentes de párvulo y nanas. De verdad.

Seguramente el cumple no será tan "acampado" como lo que te cuento, pero no puede ser tan distinto tampoco.
Quédate tranquila, y prepárate para el cumple.

Anónimo dijo...

Hola!
A ver, yo te leía y me ponía en el caso... ¿el cumple es de una compañerita a la que conoció hace 1 semana, cierto? (a menos que vinieran juntas de otro jardín)... en ese caso, la verdad-verdad, si no me puedo quedar, o no estoy tranquila, no lo llevaría y punto... no son ni amigos todavía, no se va a acordar nunca ni se va a traumar.

Ahora, si quiero mucho que vaya, la llevaría y me quedaría. Tú llegas, le dices a la mamá anfitriona "hola, me puedo quedar cierto?" y no te puede decir "noooo, pásame a tu hija y ándate"... XD
O sea, en el fondo, siéntete tranquila de que puedes hacer lo que tú quieras, ten esa libertad súper clara.

Igual llámala antes, porque sabes? Capaz que ella dé por hecho que los papás (todos o algunos) se quedan... jaja! Porque como te dice Maco, son niños muy chicos todavía.

Y lo más importante: házle caso a tu guata, una sabe bien en su interior si hacer o no hacer algo (como yo con el tema del furgón), y aunque le ponga mucho seso, al final es la guata la que manda. ;-)

Flo dijo...

Jajaja, Dharma, me reí mucho con tu frase de que la mamá me quitaría a mi guagua y me cerraría la puerta en las narices.
Gracias por los consejos: la verdad es que he craneado harto la situación y en viendo la tarjeta otra vez, caché que está el celu de la mamá de la niñita para confirmar. Así que tendré que vencer mi timidez (que en estos casos es extrema) y llamarla y explicarle que o la dejo un ratito nomás, o voy con ella.
Les contaré lo que suceda.

Flo dijo...

P.D.: Las gracias eran para todas, por si no quedó claro...

Feña dijo...

Hola Flo, yo averiguaria si te puedes quedar con ella, sucede en general con esto de los cumpleaños que los niños se conocen mejor y Pollito QUIZAS (puede que pase o puede que no ) quede un poco out si toodo el curso se pone hablar de lo que hicieron el fin de semana y se habla del cumple de xx. Al principio anda a todas y de ahí selecciona, mi humilde opinion es que estos eventos sirven para ver en la fauna que uno se está metiendo al llegar a lugares nuevos. Cariños,

Flo dijo...

Feña, toda la razón, sucede que muchas personas ya se conocen entre sí. Lo de la selección es muy importante, porque en todos lados hay manzanas podridas y yo siento que es fundamental jugar un rol activo no en discriminar, pero sí en hacer ver ciertos comportamientos que no son deseables.