Ando corta de inspiración.
Además soy mañosa y me gusta saber qué estoy comiendo; en especial cuando se trata de pollo desmenuzado, porque puedo morir del asco si estoy masticando un bocado y me sale un pedazo de cuero o grasa o nervio.
Ergo, me he dedicado al cocineo. Le plat du jour es gratamente traído a Uds. por The Pioneer Woman Cooks! Recomiendo hagan click en el enlace para que vean sus fantásticas fotos paso a paso y vean si pueden ser más fieles a la receta que moi.

Entonces. Compré un pollo trozado (argentino, que es infinitamente de mejor calidad que el nacional y por un precio bastante similar), queso parmesano rallado (la receta original era con Cheddar, cosa inexistente por estos lares salvo en láminas que parecen más de poliuretano), corté tallarines (lo que en general considero un crimen), piqué vegetales (incluyendo un diente de ajo para que las vías respiratorias de la familia se fortalezcan) y puse manos a la obra.
Se cuece el pollo en abundante agua con un poco de sal; una vez cocido (digamos casi una hora durante la cual tiene que haber ebullición) se retira del agua y se desmenuza (separar la carne de los huesos y picarla; si está aún caliente, es más fácil hacerlo con la mano y con guantes). Se reservan dos tazas de caldo, se meten los tallarines picados en el que queda en la olla y se los deja cocer casi al dente (después se vuelven a cocer en el horno). En este momento conviene encender el horno a 180°C.
Mientras se cocía el pollo, uno picó cebollas, pimentones, ajo, zanahorias, hongos, lo que quiera incluir en su guiso. En mi caso pasé la cebolla por abundante agua para que no quedara tan fuerte dado que iría al horno cruda.
Luego se juntan todos los ingredientes en un bol grande, junto con al menos una taza de queso rallado (preferible comprar el más carito que viene rallado más grande; el que parece leche en polvo no sirve) y un tarro de crema "Campbell" de pollo o de champignones (no es LO barato, pero cunde mucho. Me imagino que un sobre de esas cremas/sopas también sirve, pero yo le echaría leche en vez de agua y un poco menos que lo que dice la receta para que quede espesito). El caldo que se había reservado se vierte con criterio mientras se revuelve para que la preparación quede suave, pero no como sopa. Se vierte todo en una fuente apta para horno, se espolvorea más queso en la superficie y se lleva a hornear unos 45 minutos o hasta que tenga burbujas y el queso esté dorándose.
Rinde para unas 8 personas y es para chuparse los dedos.
Mis disculpas por ser tan desordenada en el relato...es que como entregué el link a la receta original, me relajé.
Además soy mañosa y me gusta saber qué estoy comiendo; en especial cuando se trata de pollo desmenuzado, porque puedo morir del asco si estoy masticando un bocado y me sale un pedazo de cuero o grasa o nervio.
Ergo, me he dedicado al cocineo. Le plat du jour es gratamente traído a Uds. por The Pioneer Woman Cooks! Recomiendo hagan click en el enlace para que vean sus fantásticas fotos paso a paso y vean si pueden ser más fieles a la receta que moi.

Entonces. Compré un pollo trozado (argentino, que es infinitamente de mejor calidad que el nacional y por un precio bastante similar), queso parmesano rallado (la receta original era con Cheddar, cosa inexistente por estos lares salvo en láminas que parecen más de poliuretano), corté tallarines (lo que en general considero un crimen), piqué vegetales (incluyendo un diente de ajo para que las vías respiratorias de la familia se fortalezcan) y puse manos a la obra.
Se cuece el pollo en abundante agua con un poco de sal; una vez cocido (digamos casi una hora durante la cual tiene que haber ebullición) se retira del agua y se desmenuza (separar la carne de los huesos y picarla; si está aún caliente, es más fácil hacerlo con la mano y con guantes). Se reservan dos tazas de caldo, se meten los tallarines picados en el que queda en la olla y se los deja cocer casi al dente (después se vuelven a cocer en el horno). En este momento conviene encender el horno a 180°C.
Mientras se cocía el pollo, uno picó cebollas, pimentones, ajo, zanahorias, hongos, lo que quiera incluir en su guiso. En mi caso pasé la cebolla por abundante agua para que no quedara tan fuerte dado que iría al horno cruda.
Luego se juntan todos los ingredientes en un bol grande, junto con al menos una taza de queso rallado (preferible comprar el más carito que viene rallado más grande; el que parece leche en polvo no sirve) y un tarro de crema "Campbell" de pollo o de champignones (no es LO barato, pero cunde mucho. Me imagino que un sobre de esas cremas/sopas también sirve, pero yo le echaría leche en vez de agua y un poco menos que lo que dice la receta para que quede espesito). El caldo que se había reservado se vierte con criterio mientras se revuelve para que la preparación quede suave, pero no como sopa. Se vierte todo en una fuente apta para horno, se espolvorea más queso en la superficie y se lleva a hornear unos 45 minutos o hasta que tenga burbujas y el queso esté dorándose.
Rinde para unas 8 personas y es para chuparse los dedos.
Mis disculpas por ser tan desordenada en el relato...es que como entregué el link a la receta original, me relajé.
4 comentarios:
Uuuy! se ve delicioso!!! lo uqe más me gustó es que parece que no queda nada seco, cierto?? rico, rico.
Vamos a tener que consultar por acá entonces por el pollo argentino (aunque... qué quieres que te diga, lo veo difícil).
Creo que también te queda el estilo relajado ;)
Aaa! y gracias por el dato de la "espumita" de la mermelada.
Besos.
este guiso se parece mucho a uno que nos hacía mi mamá cuando chicos!! Me encantaba!!
Tengo que aprender a cocinar, definitivamente! Pero me falta la inspiración y el talento también, para qué voy a mentir, jaja... :)
No si yo talento nada tampoco, pero con receta siempre funciona.
Y, a la larga, se aprende.
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