viernes, 10 de julio de 2009

Me conmueve

Siempre he pensado que el argentino Fito Páez es un gran músico. Sí, tiene algunas "obras" que provocan tirarse debajo de un taxi a la pasada, pero hay otras de una complejidad compositora y una melodía dignas de pasar a la historia de la música como geniales.
No incluyo entre sus proezas el canto, porque el gallo no logra hacerlo bien.
Pero hay una canción en particular que siempre me ha encantado, aunque durante muchos años la oía sin prestar mucha atención a la letra y por lo tanto no entendía de qué se trataba. Un día me concentré y ¡aaaaaaahhhhh! caché.
Se trata de "Once y Seis", que es preciosa en su música y su letra. De hecho confieso que no puedo oirla sin que me dé algo raro en la garganta, quizás lo que Papelucho llamaba "cototo".
He aquí lo que dice la letra:



En un café se vieron por casualidad
cansados en el alma de tanto andar
ella tenía un clavel en la mano

El se acercó, le preguntó si andaba bien
llegaba a la ventana en puntas de pie
y la llevó a caminar por Corrientes

(coro)

¡Miren todos!
Ellos solos
pueden más que el amor
y son más fuertes que el Olimpo

Se escondieron
en el centro
y en el baño de un bar
sellaron todo con un beso


Durante un mes vendieron rosas en La Paz,
presiento que no importaba nada más
y entre los dos juntaban algo

No sé por qué pero jamás los volví a ver
Èl carga con once y ella con seis
y si reía, él le daba la luna...

Imagen: www.bricopage.com

4 comentarios:

Carlos dijo...

¿y de qué se trata?

Flo dijo...

De dos niños (él de 11 años ella de 6) que viven de vender flores en las calles de Buenos Aires y se hacen amigos y se cuidan.
Yo find me cheesy; I find it cute.

María José dijo...

Creo que la he escuchado tantas veces que ya no siento emoción como antes. Lo peor es que ahora me da pena!! porque Gui tiene 6 y dimensiono mejor el asunto de las edades. Me encanta FP de todas formas... se me viene a la cabeza La Rueda Mágica´.

Está bonita la plantilla de pajaritos y huevos. Me gusta ese tono verde, casi gris, pero verde.

No caché lo de la marca que me comentaste la otra vez... me pueden multar o algo así, o cómo?

Carlos dijo...

Aahhhh!

Bueno, no lo encuentro ni cheesy ni cute. Lo encuentro horrorosamente conmovedor.

Una noche íbamos algo borrachos yo y una amiga por las calles de una ciudad que prefiero no nombrar. Se acerca un niño, de aspecto rumano (gitano), y me ofrece "flores para la señorita".

Mi amiga llegó a ponerse sobria. Sacó el teléfono de la cartera y llamó a los pacos: "hay un niño en la calle".

Hasta ese momento yo era inmune a los niños callejeros. Es que para mí era costumbre.