En mi desvelo de anteanoche llegué a una conclusión. Últimamente me he sentido muy descontenta conmigo misma porque no he sido lo que quiero ser: una madre cariñosa y paciente; una persona menos adicta a Internet y su diario de vida; una esposa (no encontré mejor palabra) amorosa; una amiga. Y más descontenta me sentía al enumerar las razones que me impedían serlo: la falta de tiempo, la porfía de esos cabros, el cansancio. Sentía que mi vida era una mugre. Pero bueno, lo que concluí es que esas supuestas razones no son impedimentos; son subterfugios que yo me armo para justificar mi falta de voluntad para superarme y cambiar y dar lo mejor de mí y efectivamente ser lo que quiero ser. O sea yo estoy esperando que venga algo o alguien que me inspire y me mueva a enrielarme e ir “por la senda del bien”: qué ilusa. Ese algo o alguien debe ser mi propia conciencia y YO debo moverme por mi misma. Si quiero amigas, no esperar a que me llamen: llamarlas. Si quiero ser cariñosa con mis hijos, morderme la lengua cuando hagan alguna barrabasada y enseñarles sin gritos, sin furia contenida o expresada. Si quiero demostrarle mis sentimientos a mi marido, hacerlo. Él está tanto o más cansado que yo y de seguro que también le haría bien un cariñito. ¿No sería yo más feliz si hiciera lo que mi conciencia me dicta? ¿No es fuente segura de frustración el esperar que alguien más dé el primer paso de algo que uno no ha expresado querer (en esto no cuenta que todo el día les indico a mis hijos cuál es el “comportamiento esperado”, porque son chicos y bastante irracionales)? ¿No es, además, un poco infantil esperar que la vida de uno mejore en base a lo que otros hagan?
Hoy en la mañana tuve otra iluminación, mientras manejaba de vuelta a la casa tras dejar a los niños en el jardín. Empecé a rabiar y echar pestes de la gente que maneja mal. De repente me escuché y pensé que no quería ser esta persona alegona, enojona y quejona. Sentí que es importante que deje de verle el lado malo a todo. Que es mejor que tolere y deje que se me resbalen algunas cosas malas que veo. Y ya que estoy en ello, dejar que me resbalen las cosas molestas que hacen mis hijos, como negarse a comer, gritar como indios en batalla, quitarse los juguetes y empujarse, andar casi piluchos caminando a pata pelada en el suelo de piedra. Y no es sólo una cuestión de tolerancia y beneficio para mi salud cardíaca; también es una cuestión de respeto hacia ellos. Qué desagradable andarlos persiguiendo todo el día para que sean perfectos. No se me ocurriría repetirle mil veces a mi papá, por ejemplo, que cambie algo de él que me molesta, porque lo respeto y confío en su criterio cuando se lo digo una vez (si es que). Ese mismo respeto, que también suelo aplicar con mi marido y la nana, tengo que aplicarlo con mis hijos. Y con los desconocidos que me topo en la calle, en el supermercado, en la farmacia, en el mall.
Por lo demás es bien tonto de mi parte pensar que la gente va a cambiar sólo porque yo les pongo cara de perro. Más sabio es comportarse uno bien y sentir que ya ese granito hace una diferencia.
Hoy en la mañana tuve otra iluminación, mientras manejaba de vuelta a la casa tras dejar a los niños en el jardín. Empecé a rabiar y echar pestes de la gente que maneja mal. De repente me escuché y pensé que no quería ser esta persona alegona, enojona y quejona. Sentí que es importante que deje de verle el lado malo a todo. Que es mejor que tolere y deje que se me resbalen algunas cosas malas que veo. Y ya que estoy en ello, dejar que me resbalen las cosas molestas que hacen mis hijos, como negarse a comer, gritar como indios en batalla, quitarse los juguetes y empujarse, andar casi piluchos caminando a pata pelada en el suelo de piedra. Y no es sólo una cuestión de tolerancia y beneficio para mi salud cardíaca; también es una cuestión de respeto hacia ellos. Qué desagradable andarlos persiguiendo todo el día para que sean perfectos. No se me ocurriría repetirle mil veces a mi papá, por ejemplo, que cambie algo de él que me molesta, porque lo respeto y confío en su criterio cuando se lo digo una vez (si es que). Ese mismo respeto, que también suelo aplicar con mi marido y la nana, tengo que aplicarlo con mis hijos. Y con los desconocidos que me topo en la calle, en el supermercado, en la farmacia, en el mall.
Por lo demás es bien tonto de mi parte pensar que la gente va a cambiar sólo porque yo les pongo cara de perro. Más sabio es comportarse uno bien y sentir que ya ese granito hace una diferencia.
5 comentarios:
Bueno, es que a veces uno también necesita que la cuiden, la mimen y se preocupen de uno. No siempre podemos o tenemos las fuerzas de darle todo a todo el mundo, y por eso pensamos o sentimos que alguien o algo podría hacer algo por nosotras.
Y no siempre podemos cambiar a la gente, pero hay que hacer lo que se puede en la medida de no hacernos pedazos nuestras vidas.
Cariños, y bienvenida.
Todos tenemos días de menos tolerancia, mientras no se transforme en una rutina andar gruñendo por la vida está bien.
El otro día me pasó que mi beba se cagó 3 veces seguidas y había sido un día agotador. Pataleaba mientras la lavaba y costaba mucho sostenerla. Yo gruñia mientras lo hacía y en eso llegó mi marido que se río de como ella movía sus piernecitas. Mirado desde fuera era super gracioso y cambie mi actitud nos reimos los tres!! Tantra!
Volvieron los comentarios!
Pues tus momentos iluminados me parecen súper bien. Tener las cosas claras ayuda, pero una cosa es la teoría y otra la práctica.
A mi me pasa que siento que se como debería comportarme (en avrios aspectos, no en todo) pero realizarlo me cuesta mucho, mucho.
Flo, suerte con esta persona que quieres ser!! (y que seguramente eres).
Se me olvidó preguntarte, quiero copiarte la nube de categorías!!!
El otro día estuve averiguando cómo hacerlo, pero todas las explicaciones que encontré eran para gente más inteligente que yo.
¿Me puedes ayudar con eso? por favor.
Eso es, llevarlo a la práctica. Cuesta un mundo. Y unos días más que otros.
Pero hay que hacerlo, porque uno es ejemplo para sus hijos. Y como la conciencia no se calla, vivir con esa culpa es insoportable...
Maco te mando un mail con lo de la nube.
Besos a tutti
Publicar un comentario