jueves, 10 de diciembre de 2015

Un año nuevito por delante


Gracias a mi no celebración de anoche, tuve una de las vísperas de Año Nuevo más agradables de mi vida. Sólo vino mi hermano a comer, pero nada elaborado, sino que una sencilla comida de casa que él me ayudó a preparar (nota mental: enseñarle de hierbas para que no vuelva a ir cinco veces a buscar romero). Por mientras, el cocinero habitual se hacía cargo de los niños, que estaban bastante eléctricos. Estoy segura de que captan todos los estados de ánimo de nosotros. Yo estaba un poco nerviosa porque, como ya es de conocimiento general, me carga la noche de Año Nuevo. En cuanto a los peques, finalmente el cansancio les ganó a las mañas y se durmieron. Tarde pero en suficiente profundidad como para que ni los fuegos artificiales ni los gritos ni las cumbias les alteraran su descanso en lo más mínimo.
Yo tampoco interrumpí mi reunión con mi almohada al sonido de las fiestas y las explosiones en el cielo. Estoy segura de que fueron preciosas, como siempre, pero no me levanté a mirar. No me podía el cuerpo y me dio lata moverme y tener que ponerme zapatos para no ensuciarme los pies en el balcón de mi pieza. Filo. Ya había recibido noticia de que mi hermano había llegado bien a su casa y estaba bastante feliz, debo decir, de su responsable declinación a usar nuestro auto. Me pareció de lo mejor, no por mi auto (que yo ya me he preocupado de desvalorizar aceleradamente), sino por su seguridad.
No es que haya dormido de un tirón; Su Pequeña Majestad exigió leche a las tres y a las 8 de la mañana y además tuve que bajar a apagar ese regador desquiciado que se prende a las horas más estrambóticas y con unas programaciones que no recuerdo haberle puesto. Quizás mi super aura magnética está haciendo de las suyas nuevamente. Alcancé a despertar lo suficiente como para captar la música en las pequeñas fiestas aledañas y ponerme a cantar bajito, pero después me dormí y soñé que cantaba a todo pulmón.
Así que ahora sí. Feliz año nuevo a todos los que leen estas líneas. Espero que les vaya bonito en el amosh, las finanzas, el trabajo, el alma y la familia. Sin orden particular. Ojalá se tome conciencia de que debemos cuidar nuestro planeta y nuestra interacción con los demás y nuestra alimentación y hábitos. Más que eso no puedo pedir. Agradezco la sintonía y nos leemos otro día en este mismo canal.

P.S.: Los invito a que hagan click sobre la foto, tomada por mi marido en agosto del 2007. Las retratadas somos Pollito y la fiel servidora de Uds. (y de Pollito y cía.). En la ampliación se aprecia toda la serenidad, paz, bienestar y amor con que espero que todos enfrentemos el 2009.

No hay comentarios: