miércoles, 8 de septiembre de 2010

Elementos de juego

Hace unas semanas Marido y yo comentábamos que a la hora de comprarles juguetes a los niños, somos casi amarretes. Eso nos hizo sentir super culpables y, en la siguiente ocasión, la Pollito recibió los Littlest Pet Shop que llevaba pidiendo hacía meses y el Gordo recibió las figuritas de Toy Story con que nos tenía mareados. Otro día Marido pasó por una librería y les compró blocks de dibujo a cada uno (también a la Chiquitina) y lápices de colores. De esto siempre han tenido en abundancia y variedad, aunque admito el encanto adicional del papel nuevito versus hojas de la impresora ya usadas por un lado.
Yo rara vez me he sentido culpable por la frugalidad con que vivo y hago vivir a mis hijos. Para compensarla, los saco cuando puedo a cada uno solo conmigo a lugares que ellos eligen o a todos juntos a tiendas pensadas para hacerles la vida más fácil a las madres y si cae la hora de comida, pueden elegir qué quieren comer. También los llevo a plazas choras con juegos entretenidos, les hago casitas con frazadas y linternas si no podemos salir por lluvia o frío, les leo cuentos durante horas y les invito amiguitos. Y los dejo ver tele, pa’ qué les digo que no si sí. Aunque la mayoría son dvd.
Es que ése es el punto: hay tanto con qué entretenerse gratuitamente. Me encanta cuando cocino cualquier cosa y llega cada uno con una sillita para pararse a ver qué estoy haciendo y me piden que los deje hacer algo y se transforman en “los ayudantes”. Para el cumpleaños más reciente mi mamá trajo de regalo un set de escoba, escobillón, plumero y mopa en miniatura y todos los niños presentes pescaron algo (hubo que complementar con artículos de aseo de verdad) y la casa de muñecas quedó impecable. El jardín es un territorio mágico con un mini bosque en un rincón, la huerta en otro, todos los cachivaches que se amontonan en el taller y que les encantan. Incluso los juguetes que se han roto o los cachureos que yo iba a botar son favoritos: un canasto, palos de distinta forma y tamaño, pedazos de género y las innumerables cosas que Marido ve en la calle y recoge: cajas de bombones vacías, maquetas, carretes de cables para líneas telefónicas. Incluso un colchón que usé hace unas semanas para dormir con la Pollito cuando estuvo enferma, sirvió durante muchísimos días como trampolín, cueva, resbalín y pista de aterrizaje.
Es difícil abstraerse del marketing tan agresivo que vemos en la tele, revistas, mega anuncios callejeros, etc. Pero da tanta rabia cuando uno llega con el muñequito o la tonterita y a los dos días yace al fondo de la caja de los juguetes porque no se presta para ningún juego nuevo y aburre. En el caso de las figuritas tengo que reconocer que mis niños siguen fascinados, pero quizás sea porque no tienen puros juguetes de ese tipo.

10 comentarios:

Fran dijo...

Me pasa. Aunque reconozco que casi todos los meses le compro un libro, y a veces me rajo con algun regalito, creo que en general no somos demasiado dadivosos. Pero como trabajo en un estudio con arquitectos, me hago de todos los planos que se desechan (y que son del doble de un Mercurio abierto) y cuando tengo hartos los llevo a la casa, los plancho (si, los plancho) y les pongo cola fría en un lado y hago unos blocks estupendos para pintar. Y ahora me llevé los tubos de cartón donde viene el papel de los planos (son como de toalla nova, pero el doble de gruesos y tres veces mas largos) y se los di a la ñiñita para que haga manualidades. Y vieras la cara de alegría cuando los vio!!!

Fer dijo...

Hola Flo, con M somos igual que ustedes, mal que mal tb nos criamos frugalmente y es mejor así que niños que reciben absolutamente todo. Con Picolina jugamos a las tacitas, pintamos, recorremos la casa en una caja de carton que es una nave espacial, tiene su casita y de vez en cuando llega de regalo un buen juguete didactico. Tb la sacamos cada vez que se puede y aca por tanta lluvia tb tengo que recurrir a videos pero son todos de Cantando Aprendo Hablar, Baby EInstein o BUBA la imitación argentina. Lo único comercial que ve son los Backyardigans y Hi Five y de estos tiene sus platitos para comer. Basta con eso. Mientras pueda la mantendré alejada de toda esa basura a la que te refieres!Vemos sin cesar fotos de la familia, leemos libros jugamos con sus muñecos que cantan hablan y son uno más de la familia!!

PauS dijo...

Me gusta mucho tu lógica. Me acuerdo de mis primas chicas, cuando les regalaban los juguetes ultramegamodernos de moda y ellas terminaban de lo más entretenidas con las cajas y los envoltorios. Además, creo que cuando uno crece recuerda con mucho más cariño los momentos que pasó armando casas de frazadas con los padres que los juguetes en sí. Sin mencionar que así se estimula mucho más su creatividad y sus capacidades; qué lata sentarse a mirar un juguete que funciona solo. Personalmente, odio los que tienen música o algún tipo de sonido monótono... podría destrozarlos a martillazos :)

María José dijo...

Acá no hay donde comprar, hay una librería que salva y que tiene juguetes más a la moda, pero si en la capital valen caros... acá es un absurdo.

PERO hiji goza de ser nieto/sobrino único, así que lo tapan de regalos, más de lo que yo quisiera.

Y, les voy a decir algo importante!! (aprovechando que mi hijo es el más grande de las lectoras): postergue lo más que pueda el wii, el play, o el no sé cuánto box, LO MÁS QUE PUEDA, y CONVERSE ESTO CON SU MARIDO, no sea pava como yo, que no la sorprendan con el "adivina que compré".


Esos juegos de hacer casitas son lejos los mejores.

Flo dijo...

Fran tu dedicación es admirable, eso de planchar los planos lo encontré notable.
Feña: ya me lo imaginaba.
Pau: Puf, yo también los destruiría, me echan a perder el genio esas musiquitas y luces y ruidos.
Maco: Por suerte Marido y yo estamos de acuerdo en no meter Wii o similares a la casa, pero a ver hasta cuándo se aguanta mi suegra, jajaja...

Marce dijo...

Qué sabia, Flo. Pienso exactamente igual que tú, pero soy más blanda y termino comprando la tonterita que después queda botada. Por otro lado, leerte me recuerda todo lo que uno puede hacer por los niños, yo estoy tan floja últimamente. Estoy como en huelga de mamá. Antes iba a la plaza todos los días y también les inventaba juegos y les hacía casas con sábanas...me dejaste pensando...

Marce dijo...

Ah! creo que un gran primer paso es cambiar la tele por DVD! pq muy educativo será Discovery Kids, pero los bombardean a publicidad y es impresionante como después quieren todo lo que ven en la tele.
Esa será mi misión de la semana.

Flo dijo...

Bien! Vamos que se puede!

Kuky Haindl dijo...

Genial me parece. Si hay que motivar la imaginación y creatividad de los niños, el contacto con la naturaleza y el aprecio por las cosas simples y no fomentarles la comodidad y el consumismo excesivo. Y no se trata de ser avaro, se trata de EDUCAR. Y creo que están realizando un excelente trabajo.
Felicidades!

Anónimo dijo...

Bien, toda la razón en que hay tanto cosa para entretenerse gratis. La prueba somos nosotros mismos, que crecimos con juguetes muy sencillos y jugando mucho afuera, con palitos, con barro, jaa, qué recuerdos. Lo de meterse debajo de la mesa, poner frazadas para cerrar y usar linternas fue un clásico de mi infancia! Nos metíamos a leer con linterna en mano, súper!
Yo igual le compró juguetes y tiene muchos juegos también. Los abuelos no se resisten mucho; yo sí, pero igual anoto mentalmente lo que pide hasta que llegue alguna ocasión especial. Por ahora tiende a dejar botadaas muchas cosas, pero sé que cosas como los juegos de mesa terminaremos usándolos muchos cuando crezca una poco más.
Bien ahí Maco con tu dato! Toda la razón. Aunque la wii es diferente, le lleva movimiento físico y es más entretenida jugar en compañía, no es la típica consola que fomenta estar solo y mover sólo los pulgares, pero igual.
(Un dato: existe la wii pirata... se llama "wii wii", jaja, cuesta 20 lucas; me morí de risa cuando supe).