Nota: El tema, como se aprecia, ha sido protagonista de mis pensamientos desde hace un par de días. Sorry por lo pegada y repetitiva; este post es un extracto de mi diario de vida. Cambio y fuera.
El asunto del cumpleaños se resolvió en cuanto hablé con la mamá de la cumpleañera: yo creía que iba a ser incómodo expresar mis ganas de quedarme con la Pollito, pero esta niña me hizo sentir muy apoyada. Bien. Para yo ser amable con alguien más a cambio, contacté a una mamá que vive cerca nuestro (lo supe porque mandó un mail a todas las mamás del curso dando esa info para hacer turnos) y le ofrecí llevar y, como me iba a quedar, traer a su hija, una niñita que la Pollito había mencionado (o sea ya hicieron buenas migas, lo cual es bueno). La mamá en cuestión (menos simpática que la otra) me agradeció mucho y me ofreció pasarlas a buscar ella, pero le expliqué que prefería quedarme y no sé cómo me terminó contando que ésta ya es su tercera hija y por lo tanto “tiene ene personalidad” y a ella no le importa dejarla sola en el cumpleaños. Que en algún momento tendré que “soltar” a la Pollito para no esclavizarme y que feliz entonces me devuelve la mano.
Quedé medio triste después de esa conversación, porque me da la sensación de que la gente no cuida a sus hijos. Me refiero a que, no porque sea la tercera, esta niñita merece menos atención o tiene menos probabilidades de meterse en problemas. Supongo que su auto no tiene tampoco sillas para niños, como he visto a la salida de clases: mamás que se llevan 5 ó 6 niñit@s por el famoso turno (quién tendría un auto tan grande, digo). Me choca un poco lo despreocupadas que pueden ser estas mujeres. En todo caso debe ser transversal; no creo se asocie a este colegio o comunidad en particular.
En resumen, yo por ningún motivo dejaría a mi hija sola mañana si nunca les he visto ni la cara a los anfitriones (por no decir que no sé cuán dedicados al cuidado de l@s niñ@s estarán) ni sé cómo es su casa o quiénes más habrá ahí. Tampoco confiaría su seguro regreso a otra desconocida que puede manejar quizás cómo mientras mi hija ni siquiera está protegida por un cinturón de seguridad. No porque sea este colegio estará libre de falta. Y me impresiona que haya gente que piense que sí. En defensa de estas madres, puede que algunas se conozcan y sean amigas, pero alguien que manda un mail al aire por si alguien contesta no pertenece a ese grupo, claramente.
Otra cosa que abiertamente me empelota es que ya se anunció otro cumpleaños y esta vez es un sábado. Lo cual obliga a uno de los padres a ir con la invitada y al otro a quedarse con los otros niños: en resumen divide a la familia en el único día (junto al domingo) que puede estar junta. Quizás ellos no lo ven así y en cambio piensan en el sacrificio que están haciendo por recibir una chorrera de niñ@s en su casa toda la tarde, pero claro, si pensaran un poco más sabrían que el costo no es sólo para ellos. El punto es que, mientras l@s niñ@s no puedan estar sin supervisión (y me parece que hasta los 5 ó 6 años ésa es la situación al menos en eventos masivos como éstos), no debería haber este tipo de panorama, a menos que se incluyera a toda la familia en cuyo caso la cosa toma más matices de kermesse que de cumpleaños infantil.
Cuando yo estaba en kinder o a lo más primero básico, una vez hubo un cumpleaños en el Mampato, en pleno invierno. Pusieron una piscinita con pesca milagrosa y obvio, no tardó en caerse una niñita al agua. Hubo que sacarle toda la ropa empapada y envolverla en los escasos abrigos grandes que había, hasta que sus padres pudieron ir a buscarla (y en esos tiempos no había celulares). La niñita en cuestión lloró de frustración y humillación todo el rato, como puede esperarse. Y eso que la cosa no pasó a mayores porque no hubo que lamentar ninguna tragedia. Pero a lo que voy es a que los niños chicos son un peligro y no se puede contar con que se cuiden. Yo creo haberle inculcado a la Pollito la importancia de no exponerse al peligro y de ser prudente, pero en una situación social va a querer seguir al resto y por ese resto no pongo mis manos al fuego: ver cómo son sus padres es un reflejo no muy tranquilizador.
Me carga ser tan judgemental, pero esto me ha hecho pensar mucho y no puedo evitar sacar ciertas conclusiones. A lo mejor para cuando la Chiqui empiece este mismo hueveo también voy a estar un poco chata y cansada de esto, pero tendré que apelar a toda mi voluntad y recordar que la Chiqui es mucho más loca, arrojada a la vida e inquieta de lo que la Pollito jamás fue. Para qué hablar de Gordo.
EN ESTOS DÍAS RONDA MI CABEZA OTRO POST: Otoño
El asunto del cumpleaños se resolvió en cuanto hablé con la mamá de la cumpleañera: yo creía que iba a ser incómodo expresar mis ganas de quedarme con la Pollito, pero esta niña me hizo sentir muy apoyada. Bien. Para yo ser amable con alguien más a cambio, contacté a una mamá que vive cerca nuestro (lo supe porque mandó un mail a todas las mamás del curso dando esa info para hacer turnos) y le ofrecí llevar y, como me iba a quedar, traer a su hija, una niñita que la Pollito había mencionado (o sea ya hicieron buenas migas, lo cual es bueno). La mamá en cuestión (menos simpática que la otra) me agradeció mucho y me ofreció pasarlas a buscar ella, pero le expliqué que prefería quedarme y no sé cómo me terminó contando que ésta ya es su tercera hija y por lo tanto “tiene ene personalidad” y a ella no le importa dejarla sola en el cumpleaños. Que en algún momento tendré que “soltar” a la Pollito para no esclavizarme y que feliz entonces me devuelve la mano.
Quedé medio triste después de esa conversación, porque me da la sensación de que la gente no cuida a sus hijos. Me refiero a que, no porque sea la tercera, esta niñita merece menos atención o tiene menos probabilidades de meterse en problemas. Supongo que su auto no tiene tampoco sillas para niños, como he visto a la salida de clases: mamás que se llevan 5 ó 6 niñit@s por el famoso turno (quién tendría un auto tan grande, digo). Me choca un poco lo despreocupadas que pueden ser estas mujeres. En todo caso debe ser transversal; no creo se asocie a este colegio o comunidad en particular.
En resumen, yo por ningún motivo dejaría a mi hija sola mañana si nunca les he visto ni la cara a los anfitriones (por no decir que no sé cuán dedicados al cuidado de l@s niñ@s estarán) ni sé cómo es su casa o quiénes más habrá ahí. Tampoco confiaría su seguro regreso a otra desconocida que puede manejar quizás cómo mientras mi hija ni siquiera está protegida por un cinturón de seguridad. No porque sea este colegio estará libre de falta. Y me impresiona que haya gente que piense que sí. En defensa de estas madres, puede que algunas se conozcan y sean amigas, pero alguien que manda un mail al aire por si alguien contesta no pertenece a ese grupo, claramente.
Otra cosa que abiertamente me empelota es que ya se anunció otro cumpleaños y esta vez es un sábado. Lo cual obliga a uno de los padres a ir con la invitada y al otro a quedarse con los otros niños: en resumen divide a la familia en el único día (junto al domingo) que puede estar junta. Quizás ellos no lo ven así y en cambio piensan en el sacrificio que están haciendo por recibir una chorrera de niñ@s en su casa toda la tarde, pero claro, si pensaran un poco más sabrían que el costo no es sólo para ellos. El punto es que, mientras l@s niñ@s no puedan estar sin supervisión (y me parece que hasta los 5 ó 6 años ésa es la situación al menos en eventos masivos como éstos), no debería haber este tipo de panorama, a menos que se incluyera a toda la familia en cuyo caso la cosa toma más matices de kermesse que de cumpleaños infantil.
Cuando yo estaba en kinder o a lo más primero básico, una vez hubo un cumpleaños en el Mampato, en pleno invierno. Pusieron una piscinita con pesca milagrosa y obvio, no tardó en caerse una niñita al agua. Hubo que sacarle toda la ropa empapada y envolverla en los escasos abrigos grandes que había, hasta que sus padres pudieron ir a buscarla (y en esos tiempos no había celulares). La niñita en cuestión lloró de frustración y humillación todo el rato, como puede esperarse. Y eso que la cosa no pasó a mayores porque no hubo que lamentar ninguna tragedia. Pero a lo que voy es a que los niños chicos son un peligro y no se puede contar con que se cuiden. Yo creo haberle inculcado a la Pollito la importancia de no exponerse al peligro y de ser prudente, pero en una situación social va a querer seguir al resto y por ese resto no pongo mis manos al fuego: ver cómo son sus padres es un reflejo no muy tranquilizador.
Me carga ser tan judgemental, pero esto me ha hecho pensar mucho y no puedo evitar sacar ciertas conclusiones. A lo mejor para cuando la Chiqui empiece este mismo hueveo también voy a estar un poco chata y cansada de esto, pero tendré que apelar a toda mi voluntad y recordar que la Chiqui es mucho más loca, arrojada a la vida e inquieta de lo que la Pollito jamás fue. Para qué hablar de Gordo.
EN ESTOS DÍAS RONDA MI CABEZA OTRO POST: Otoño
2 comentarios:
Hola Flo,
Que bueno que pudiste hablar con la mamá, y sí no deja de impresionar que algunas mamás manden a sus hijos con cualquiera.
Ojalá los prox cumpleaños que les toquen no sean siempre días sábados, xq te encuentro razón tb en eso de que la familia se separa, pero a veces es así y hay que optar. Todo un mundo nuevo al que te estás enfrentando y no es menor. ¡ANIMO!
PD: de ahí tienes que contar que tal el cumple!
O sea que te quedas, no? Qué bien, es la mejor opción.
Mira al final esas mamás o la gente que piensan "si no va a pasar nada" para mí es igual que la gente a la que yo les decía "pronto va a haber un terremoto, por estadística!", y me decían "nooo, estás loca, no pasa nada, que eres rollera!"... y no pues, ni rollera, ni adivina... era mi conclusión lógica no más, y prefería estar atenta por si acaso... y ahora que pasó la cuestión andan todos con la paranoia de las réplicas y tal... (y yo no)... esa mamá hace lo mismo, te encuentra a ti rollera y esclavizada, habrase visto! me enferma que la gente que tiene hijos crea que criarlos es estar esclavizado, y encargarselos a terceros desconocidos es "vivir la maternidad libremente"... nooo, eso es delegar pues! En fin, ella te encuentra así porque jura que no pasará nunca nada, y quizás no pase nunca nada, pero la posibilidad no es un "rollo" tuyo, sino que es una posibilidad realista, son niños bastante pequeños y más vale prevenir que curar.
Yo te entiendo, pero te cuento que he aprendido a decir "no, gracias, prefiero llevarlo yo", y si me preguntan "pero por qué, ay,e res aprensiva? ay, te da miedo?, etc", simplemente repito con tonito de hastío "prefiero llevarlo yo no más". :-P
Cuenta que tal la fiesta!
Pd.(Con 30 compañeritos te pronostico 2 cumpleaños por mes... sorry!) :-S
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