viernes, 27 de noviembre de 2009

Suerte


Hoy fui con mi porotina a una venta de garage (bueno, venta en consignación, pero whatever) que organizaron dos de mis mejores amigas, tan mateas ellas. Por luca me llevé un teléfono para reemplazar el que cierta persona echó a perder.
Sólo se les quedó en el tintero tener suficiente efectivo para dar vuelto, por lo que me ofrecí a ir al banco a intercambiar billetes.
A medio día hoy viernes hacía BASTANTE calor, por lo que no me sorprendió (pero sí complicó) que la chiquilina empezara a llorar de desesperación y gritar "¡agua!" mientras esperábamos en una luz roja.
Rogando que dieran luz verde pronto, me percaté de que había un hombre mendigando de ventana en ventana. Con cero posibilidad de subir los vidrios, cuando llegó a mi auto empecé a buscar excusas por no tener monedas, pero él se fue directo a la chiqui y LE ENTREGÓ UN JUGO EN CAJITA. Ella, que se fascina con tomar jugo con bombilla, le regaló una de sus encantadoras sonrisas de oreja a oreja. Él se me acercó y me dijo con acento de persona educada "Señora, el jugo está cerrado, alguien me regaló 6 y yo le doy uno a su hija que es tan hermosa, yo amo a todos los niños".
Justo entonces dieron la luz verde (antes le di las gracias al mendigo) y me encontré casi a la vuelta de la esquina con el banco. Mi banco, así que podría ponerme en la fila para titulares y me atenderían más rápido. El estacionador me vio y me dejó pasar, sin pedirme ningún tipo de información, al estacionamiento GRATUITO para clientes, que estaba fresquito porque quedaba en el subterráneo.
Al bajarme del auto confirmé que el jugo estaba cerrado, lo abrí y la peque se lo zampó feliz. Me demoré como un minuto en mi trámite, encontré un atajo excelente para volver donde mis amigas y alcancé a pasar a buscar a los otros niños al jardín sin atraso.
Fue una mañana primaveral, luminosa y llena de buena fortuna y personas amables.

Imagen: acá

2 comentarios:

María José dijo...

Nooooo... me dejó llorando el mendigo.

Me alegro que hayas tenido una buena mañana. No tendrán tus amigas un inalámbrico para mi. Les ofrezco $2.000.- jajaja.

Besos.

Anónimo dijo...

Qué tierno ese hombre... como me dijiste tú en otro post: todavía hay esperanza en la humanidad con gente así! Y como la chiqui tenía sed podemos decir que te cayó del cielo. Hoy por ti, mañana por mí. :)