
Buscando en Emol.com una columna de Warnken que comentaban mis padres anoche, llegué a una de Sergio Paz, titulada "¿En qué momento se jodió Farkas?".
Debo decir que, aunque los periodistas en general no cuentan con mi total respeto, Paz al menos era una lectura entretenida, novedosa y aguda.
Hasta que se chacreó (la frase la tomé prestada del propio Paz; gracias, Sergio, por tu aporte). Se creyó su propio cuento y no cayó en cuenta de que, a pesar de contar con seguidores de amplio grupo etáreo y heterogéneos intereses y actividades, ello no significaba que cualquier personaje de nuestro mundillo nacional le daría la pasada.
Ahora, he mencionado varias veces que Farkas me cae bien, muy bien; no habría votado por él si efectivamente hubiera seguido adelante con su candidatura presidencial (que me parecía un poco risible, como si un actor se presentara para candidato en EE.UU.-err...wait a minute...or two), pero creo que es un gallo super respetable.
Porque no se arruga con nuestra mentalidad falsamente modesta de "no figurar en boca de nadie para bien ni para mal" y dona millones públicamente y se pasea en un Rolls Royce. Como toda persona que surgió mediante el trabajo duro debiera poder hacer si le da la merecida gana y si es capaz de sobreponerse al escrutinio de las viejas copuchentas y los envidiosos. Porque le trabaja al look que nosotros consideramos "Miami" con su melena de dios germánico y sus corbatas de seda chillonas, pero igual se codea con los chilenitos grises y sus señoras vestiditas de negro y con las mechas laaargas y laaacias pegadas al cráneo creyéndose el summum de la elegancia. Porque nos dice en la cara cuán mediocres y cerrados de mente y amarretes somos y que eso es parte de la razón por la cual hay tanto resentimiento de clases y tanta depresión generalizada.
Enigüeis. Para rebatir la columna del Sr. Paz, que exhuda despecho por la biografía que no pudo armar debido al desinterés de Farkas, debo decir:
a) Que no sé si Farkas sigue apareciendo en los medios "porque le divierte". Claro, no le molesta, pero yo creo que el exceso de bombo se lo damos nosotros: los lectores. Siempre ávidos de cahuin ajeno y siempre listos para sacar la radiografía al prójimo a ver qué pelambre podemos encontrar. ¡Si en Chile no sucede nada emocionante! Obvio que nuestra atención se desvía a lo sensacionalista. En este caso, al millonario excéntrico.
b) Que no le encuentro relevancia al punto de vista de Paz sobre la "seriedad" de Farkas. Además, ¿qué tiene de poco serio? ¿Ha protagonizado algún incidente público que manche su reputación? ¿Ha hablado mal de alguien salvo para defenderse de injurias previas? ¿Manifestó en algún momento sus ganas o su impresión de representar al "empresariado" chileno? Los condoros se los mandan los mismos de siempre. Pero siempre está el chaquetero que quiere embarrarle la imagen a uno nuevo. En este caso, el Sr. Paz al Sr. Farkas.
c) Que no veo en qué se ha jodido Farkas con la gente. Pero si me lo preguntan, creo que se jodieron él y su familia en venirse a este poto del mundo donde nadie le desea el bien a nadie; donde no se puede hacer ni decir sin que salte la gallá a criticar; donde no los quieren porque rompen los esquemas latifundistas, achunchados, apatronados, condescendientes, clasistas, austeros al peo y mezquinos de Chile.
Foto: The Clinic
Debo decir que, aunque los periodistas en general no cuentan con mi total respeto, Paz al menos era una lectura entretenida, novedosa y aguda.
Hasta que se chacreó (la frase la tomé prestada del propio Paz; gracias, Sergio, por tu aporte). Se creyó su propio cuento y no cayó en cuenta de que, a pesar de contar con seguidores de amplio grupo etáreo y heterogéneos intereses y actividades, ello no significaba que cualquier personaje de nuestro mundillo nacional le daría la pasada.
Ahora, he mencionado varias veces que Farkas me cae bien, muy bien; no habría votado por él si efectivamente hubiera seguido adelante con su candidatura presidencial (que me parecía un poco risible, como si un actor se presentara para candidato en EE.UU.-err...wait a minute...or two), pero creo que es un gallo super respetable.
Porque no se arruga con nuestra mentalidad falsamente modesta de "no figurar en boca de nadie para bien ni para mal" y dona millones públicamente y se pasea en un Rolls Royce. Como toda persona que surgió mediante el trabajo duro debiera poder hacer si le da la merecida gana y si es capaz de sobreponerse al escrutinio de las viejas copuchentas y los envidiosos. Porque le trabaja al look que nosotros consideramos "Miami" con su melena de dios germánico y sus corbatas de seda chillonas, pero igual se codea con los chilenitos grises y sus señoras vestiditas de negro y con las mechas laaargas y laaacias pegadas al cráneo creyéndose el summum de la elegancia. Porque nos dice en la cara cuán mediocres y cerrados de mente y amarretes somos y que eso es parte de la razón por la cual hay tanto resentimiento de clases y tanta depresión generalizada.
Enigüeis. Para rebatir la columna del Sr. Paz, que exhuda despecho por la biografía que no pudo armar debido al desinterés de Farkas, debo decir:
a) Que no sé si Farkas sigue apareciendo en los medios "porque le divierte". Claro, no le molesta, pero yo creo que el exceso de bombo se lo damos nosotros: los lectores. Siempre ávidos de cahuin ajeno y siempre listos para sacar la radiografía al prójimo a ver qué pelambre podemos encontrar. ¡Si en Chile no sucede nada emocionante! Obvio que nuestra atención se desvía a lo sensacionalista. En este caso, al millonario excéntrico.
b) Que no le encuentro relevancia al punto de vista de Paz sobre la "seriedad" de Farkas. Además, ¿qué tiene de poco serio? ¿Ha protagonizado algún incidente público que manche su reputación? ¿Ha hablado mal de alguien salvo para defenderse de injurias previas? ¿Manifestó en algún momento sus ganas o su impresión de representar al "empresariado" chileno? Los condoros se los mandan los mismos de siempre. Pero siempre está el chaquetero que quiere embarrarle la imagen a uno nuevo. En este caso, el Sr. Paz al Sr. Farkas.
c) Que no veo en qué se ha jodido Farkas con la gente. Pero si me lo preguntan, creo que se jodieron él y su familia en venirse a este poto del mundo donde nadie le desea el bien a nadie; donde no se puede hacer ni decir sin que salte la gallá a criticar; donde no los quieren porque rompen los esquemas latifundistas, achunchados, apatronados, condescendientes, clasistas, austeros al peo y mezquinos de Chile.
Foto: The Clinic
1 comentario:
En verdad yo tampoco sé xq un gallo como Farkas se le ocurrió venirse a Chile. A mí en verdad Chile me gusta por un montón de cosas y me carga x otro montón más, capaz que le pase lo mismo con la diferencia de que él realmente puede escoger dónde instalarse a sus anchas.
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