lunes, 26 de octubre de 2009

Dolores Claiborne


ADVERTENCIA: Si no ha visto la película o no ha leído el libro (de Stephen King), puede que lo que leerá a continuación le arruine el desenlace.


Dios, cómo me toca esta película cada vez que la veo.

De entrada, el ambiente melancólico, inhóspito y frío de la isla.

Luego, la historia.

Los actores.

Es una película nueva en cada ocasión.

A veces mi objeto de estudio es Dolores (Kathy Bates): esa mujer fuerte como roble que sólo tiene en su mente y en su corazón el bienestar de su atribulada hija Selena. Dolores lleva en el cuerpo y el alma el sufrimiento de haber tenido un marido alcohólico, abusador y pedófilo. También, el alejamiento y resentimiento de su hija, a quien vuelve a ver hecha una persona profundamente infeliz y dependiente de fármacos y claro, el alcohol. Gracias a los raccontos y flashbacks de la narración, nos llegan visiones de una Dolores joven, contenta. En el presente es una mujer mayor, gastada en el espíritu y en el cuerpo por el rigor poco compasivo de los años y el trabajo duro en casa de Vera. Llama la atención una escena en que cuelga las sábanas al aire libre y sus dedos se ven ajados y sus manos resecas con el inclemente viento frío y los detergentes.

Otras veces (las más), me concentro en Selena (Jennifer Jason Leigh, quien también se lució en “Single White Female”). Esa presencia antipática y con poca paciencia hacia su madre, que oculta un dolor profundo tras su éxito profesional. Ambiciosa e inteligente, al volver a su pueblo natal la vemos poseída por la amargura y las ganas de irse cuanto antes. A medida que se desarrolla la trama, vamos conociendo cuál es el dolor de Selena y por qué la ha llenado por completo. Ya hacia el final, ella comprende a Dolores tras oir su relato y la perdona, al menos si se tiene en cuenta que todo lo que hizo su madre, fue por protegerla a ella. Se transforma en una persona cariñosa de su madre, sabedora de cuánto necesita afecto y que ha superado su pasado.

Aún otras veces me he fijado en el Detective Mackey: su instinto le dice que hay algo extraño en la muerte del marido de Dolores, pero la falta de evidencia le impide meterla a prisión y eso él lo considera una mancha en su impecable carrera hasta que tiene la oportunidad de aprehender a Dolores nuevamente, a raíz de la muerte de Vera Donovan. Convencido o no de la solidez del caso, manipula a la gente (incluida la propia Selena) para que vean en Dolores a una asesina. Patética pero magistralmente lograda por Christopher Plummer, ("La Novicia Rebelde") es la escena en que Selena le desbarata su informe respecto de Vera y Dolores, ante lo cual él, en vez de aceptar su derrota, obstinadamente repite que el informe dice la verdad.

Otro personaje notable es el que interpreta Judy Parfitt como Vera Donovan. Esos incisivos ojos azules expresan sin necesidad de palabras la intensidad de su despecho por ser engañada por su marido. Más en general, su rabia por vivir en un mundo donde mandan los hombres. Su mezquina satisfacción es la posibilidad de venganza, lo que justifica que una mujer deje de lado su actitud modosa y subyugada para hacer justicia: “Sometimos, being a bitch is all a woman has to hold on to” (“A veces, una mujer sólo puede aferrarse a ser una perra”). Una vez rica y buenamoza, termina enferma y atendida sin ceremonia por la leal Dolores, en una transformación física extraordinaria.

Por último, el villano: Joe Saint George. David Strathairn se ganó mi odio por años tras verlo en el rol de un alcohólico que no sólo golpea a su mujer y le roba los ahorros que ella ha juntado con años de trabajo duro, sino que también empieza a molestar a su hija con avances sexuales. Tras ver a este actor en roles como el de Edward Murrow en “Good Night, and Good Luck”, le tomé un respeto enorme por su capacidad de actuar como un curado perdido, hombre de poca educación y con ese acento imposible de la costa de Maine.

Y eso. Sentí que tenía que escribir al respecto, porque realmente son muchas las emociones y las ideas que me vienen a la mente cuando veo esta película. Está bien hecha y el relato es ordenado (pero desordenado) y "redondo". Otro día profundizaré en lo que quiere decir eso, pero para el caso baste mencionar que otra película que me dio esa sensación de círculo fue "Doce Monos" con Bruce Willis y sí, Brad Pitt.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

No la he visto así que tuve que saltarme el post!

Feña dijo...

tendré que verla para leer esto...

Flo dijo...

Sí, recomiendo que la vean.

Ricardo dijo...

Nunca he visto la película, pero si lei el libro y me acuerdo de que era buenísimo.

voy a tratar de verla...

saludos