martes, 8 de septiembre de 2009

Pero...lo volví a pensar


No quiero sonar despiadada, pero la verdad es que nunca quise tener un perro porque hay que sacarlos a pasear, darles bola, limpiar sus excrementos y, cuando hay niños, cuidar a unos de otros.
Esta perrita es bien tierna y estaba necesitada de cariño, pero no creo tener la habilidad interpersonal (¿interperral? aunque yo no soy perro - tiene que haber alguna palabra adecuada) para calmar el susto que percibo en ella cuando alguien se le acerca o para que se le vayan las ganas de salir disparada cada vez que alguien abre la puerta de entrada a la casa. No estoy convencida de querer convencerla de que se quede.
Por cierto que no tengo la paciencia para andar detrás de ella limpiando sus gracias. Mi pasto, hasta hoy en la mañana, estaba virgen de cacas de todo tipo, permitiéndome dejar a los niños jugando afuera relativamente tranquila (no del todo porque cierta persona -que no nombraré para no humillar a nadie- tiene inclinación a ir donde está la tierra y embadurnarse de pies a cabeza como quien se da un baño de barro). Hasta anoche, nunca tuve necesidad de salir al frío para nada, porque todo lo que necesitaba estaba acá adentro. Mis ansias de salir eran para escapar un rato de la locura, pero ése es otro tema.
A pesar de todo, nos quedemos o no con ella, ayer la llevé al veterinario para que la revisaran, vacunaran, desparasitaran y ¡por el amor de Dios!, la bañaran. Ahora ya tiene una ficha médica y una cita el próximo mes para otra vacuna.
Si saben de alguien que quiera una perrita simpática en buenas condiciones, que viva en una casa en Santiago y que se comprometa a darle un hogar cariñoso y una familia ídem, me puede dejar un comentario o escribir a floblogger@yahoo.com y yo se la llevo sin cargo a su casa.
Por mientras agradecería consejo para darles la noticia a mis niños, que se han encariñado. Yo también un poco, pero no lo suficiente para sacrificar el poco tiempo para mí que tengo en el día ni mi jardín. Parece que soy más afín a los gatos, que son independientes y no hinchan a nadie.
Lamento si alguien se siente mal por la perrita. Es mejor así.

P.S.: Ayer, luego de que adopté costumbres caninas y le ladré a mi marido por el teléfono a causa del campo minado en que se ha convertido el jardín, entré un poco en razón y decidimos ponernos a prueba con la perrita por una semana, con el compromiso de que todos la cuidaremos.
La perri está bien, tiene collar y se ha empezado a rellenar un poco. Ya no parece arpa y dentro de poco no pasará por entre los barrotes de la reja de servicio.
Por ahora está suspendida la oferta de regalar a Catalina.

3 comentarios:

María José dijo...

Mientras antes mejor (decirles).


A mi también me pasó cuando tuve un ratón (puaj), lo ideal habría sido asoptar un gato... pero habría sido un favor para mi. Eso es injusto para el animal.

Mejor que Cata este dónde no moleste.


Cariños.

Feña dijo...

Hola Flo, yo creo que antes mejor mientras más se encariñen los niños etc, ademas los perros de la calle son así se van a la primera x más esfuerzo que uno haga. A nosotros nos pasó con un Foxterry de chicos!

María Paz Ureta dijo...

Pero si es tan linda... no la regale... Verá que pasa en unas semanitas. ¡Yo te presto mi paciencia! (Comprenderás que tengo suficiente como ser tu sistah in law).

Muchos cariños